Evangelion: (No) lo podemos deshacer

“Evangelion es una historia de repetición. Es una historia donde el protagonista es testigo de muchísimos horrores, pero que aun así siempre intenta levantarse de nuevo. Es una historia de voluntad, de avanzar, aunque sea un poco. Es una historia sobre el miedo, donde alguien que debe hacer frente a la más completa soledad teme relacionarse con los demás, pero que aun así quiere intentarlo. Ojalá que gusten estos cuatro retellings de esta historia”

Hideaki Anno

78-e1367621108923

La primera parte parecía una versión mejorada de aquellos capítulos en los que todo indicaba que sería una serie más sobre robots. La segunda parte, con la audacia japonesa de mezclar animación tradicional con avanzados efectos en CG, nos ofreció un nuevo fin del mundo (o Tercer Impacto, en términos tradicionales) ajustado a una hora y media repleta de acción y constantes atrevimientos del más enfermo de los argumentos. La tercera y anteúltima entrega, de reciente estreno en Blu Ray y demás conversiones de fanáticos, continúa con la apuesta de no dejar indiferente a nadie, e incluso se atreve a llevar al límite la idea de la reinterpretación de lo que todos habíamos visto en el breve paso de Locomotion y Animax en Argentina, a principios del año 2000.

Hideaki Anno, creador, guionista y artífice de Evangelion, lo tiene claro desde los tres nuevos títulos: es imposible escapar del caos, y esto resulta más duro cuando surge de uno mismo. Por eso, la elección de los paréntesis provocadores sigue la línea del psicologismo extremo que ya se vió en The End of Evangelion, película de animación que debería ser recordada por la frase más polémica y agresiva que pudo haberse elegido para cerrar un guión: “No me gusta este sentimiento”.

Así, y tal como lo explicó Anno en la venta de su ambicioso proyecto, el motor de Evangelion no es otra cosa que la angustia, o aquello que puede acercar y alejar al hombre de sí mismo, como si este fuese una sinfonía hermosa y disonante. Y es que esa es la infalible metáfora del fin del mundo, que en este caso se ganó su página en la historia por rescatar viejos mitos bíblicos y resignificarlos a la manera de los japoneses. Adán, Eva y Lilith (la verdadera primera mujer de la tierra,que aquí es una piltrafa en descomposición) son los nombres clave utilizados para mostrar que los dioses no son invulnerables, al llevar una mísera gota de humanidad. Humanidad sintetizada en los antihéroes que ya conocemos de memoria: Rei Ayanami, con su silencioso dilema existencial de ser solo una cosa; Asuka S. Langley, con su natural y enmascaradora verborragia; Nagisa Kaworu, que aquí justifica su existencia al ser el primer y último ángel a la vez; y un pequeño puñado de personajes nuevos que mantienen sus verdaderos propósitos en deuda. Las cruces, el rescate de los manuscritos del mar muerto y la secta de los esenios, los simbolismos de números como el 7 y el 13, fueron y son los componentes que hacen de Evangelion la serie más anormal del globo terráqueo. Pero a más de 15 años de su estreno allá por 1995, esta renovación trata de hacernos pensar el mensaje de Anno con una negación siempre implícita pero necesaria, como en todo el curso natural de la vida, siendo su oferta para redescubrir su obra más prolífica. Destruir para volver a crear. Shinji Ikari, el personaje que (no) faltaba, es su excusa predilecta para darnos varios golpes consecutivos en la sien.

Él (no) está solo. Él (no) puede avanzar. Pero él (no) lo puede deshacer. Tres títulos que forman una secuencia a la que nos enfrentamos todo el tiempo, y que resume la delicia de vivir en un mundo plagado de preguntas, contradicciones, aciertos y fallos, en donde lo que está en juego es el preciado fulgor de la libertad, y en eso el creador nos entrega el mayor de los vínculos. Morir todo el tiempo mientras la vida renace, o ser artífices de nuestro propio fin del mundo. Sin olvidar, por supuesto, que por más retorcido que parezca, también es posible divertirnos en el.

Conociendo el universo de Evangelion, o aventurándose en este nuevo ¿comienzo?, podemos acercarnos a la irresistible tentación de lo desconocido. Pero (no) puede ser que, tras ver lo que Anno ha preparado para todos, miremos hacia el cielo estrellado de la noche o hacia el techo, y que ambos nos parezcan un tanto extraños…

Anuncios

One thought on “Evangelion: (No) lo podemos deshacer

  1. Vi Evangelion en VHS en su momento, me había gustado pero no me acordaba de mucho. Ahora vi las tres nuevas películas y la historia me cerró un poco más, aunque el final abierto de la tercera es bastante desconcertante. Tiene cosas de Matrix antes de Matrix, lo cual no es poco. Que venga la cuarta parte!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s